A primeros de año comienzan las buenas intenciones y se pone en marcha pensar en la operación bikini.

Tras la finalización de las fiestas y de las reuniones en torno a mesas cargadas de pantagruélicas cenas, decoradas con todo tipo de platos llenos de los más deliciosos menús, ha llegado el momento en que toma el testigo de la conciencia y la mayoría se propone comenzar una dieta, pero surge la duda ante cuál de las miles que existen es la más recomendable.






Hay ocasiones en las que a alguien se le ocurre una de esas ideas tan buena que hasta los expertos recomiendan copiar. Ésta es una de ellas: el Ayuntamiento de Grenoble, en los Alpes franceses ha colocado por la ciudad pequeños dispensadores de literatura. Son aparatos que emiten «tickets» con fragmentos literarios de forma gratuita.